¿Qué es el trastorno obsesivo compulsivo?

El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) es un trastorno psicológico caracterizado por la presencia de OBSESIONES y COMPULSIONES, donde la ansiedad juega un papel muy importante. Los síntomas depresivos también adquieren relevancia ya que, en muchos casos, las personas que padecen este trastorno presentan bajo estado de ánimo previo al trastorno o como consecuencia de él.

 

¿Qué son las obsesiones?

Son pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes y persistentes, y que se experimentan como INTRUSAS y NO DESEADAS, y que suele causar ANSIEDAD o MALESTAR INTENSO.

La persona intenta IGNORAR o SUPRIMIR las obsesiones e intenta neutralizarlas con algún otro tipo de pensamiento o acto (conocidos como COMPULSIONES)

 

¿Qué son las compulsiones?

Son comportamientos o actos mentales repetitivos que la persona realiza en respuesta a la OBSESIÓN o de acuerdo con reglas que ha de aplicar de forma rígida y seguir estrictamente.

El objetivo de las COMPULSIONES es prevenir o disminuir la ansiedad o el malestar provocado por la obsesión, o evitar algún suceso o situación temida. Sin embargo, estos comportamientos o actos mentales no están conectados de una manera realista con los destinados a neutralizar o prevenir, o bien resultan claramente excesivos.

 

¿Cuál es la causa del TOC?

No hay una única causa que origine el TOC. Hay que aludir a diversos factores:

  • Factores biológicos: evidencia de cierta vulnerabilidad bilógica que predispone al padecimiento del trastorno.
  • Factores educativos: basados en patrones sobreprotectores o sobreexigentes.
  • Factores de aprendizaje: puede estar condicionado por el contexto educativo (imitación de comportamientos) y/o episodios de estrés específicos que facilitan la conexión pensamiento-ansiedad

¿Es muy frecuente el TOC?

El TOC presenta una prevalencia aproximada del 2,5%. No obstante, hay que decir que un año número de personas que padecen el trastorno no buscan nunca ayuda profesional y viven, constantemente, el problema en silencio.

 

 

¿Cuáles son las OBSESIONES más frecuentes?

Los contenidos más frecuentes de las obsesiones son:

  • Contaminación: la persona tiene miedo a contagiarse de alguna enfermedad por medios que no son realistas.
  • Catástrofe: la persona teme la ocurrencia de algún tipo de desgracia en el desarrollo de su vida y/o de los demás.
  • Religioso: los pensamientos tienen un contenido religioso que va desde temas de culpa a ideas de tipo blasfemo.
  • Agresión: la persona teme que pueda hacer daño a alguien de su entorno o a sí mismo.
  • Sexualidad: pueden aparecer pensamientos de duda acerca de la propia orientación sexual, o miedo a llevar a cabo actos sexuales que la persona considera aberrantes.
  • Duda: la persona puede verse en una espiral de constante duda a cerca de si lo que ha hecho está bien o no, y/o de su comportamiento se puede derivar alguna consecuencia negativa.
  • Acumulación: aparece la idea de que no puede desprenderse de objetos inservibles, pero que se consideran que tienen un valor emocional o que pueden ser necesarios en un futuro.
  • Orden y simetría: la persona llega a considerar que su entorno debe guardar ciertas reglas de orden para que todo tenga armonía o, en ocasiones para evitar algún tipo de consecuencia.

 

La aparición de estas obsesiones genera RESISTENCIA por parte de la persona que las experimenta, trata de no pensar en ello o razonar constantemente el contenido de estas. El efecto de esta resistencia es incrementar la ansiedad y perpetuar la aparición de las obsesiones.

 

¿Cuáles son las COMPULSIONES más frecuentes?

Las compulsiones pueden ser coherentes o no con el miedo que se quiere prevenir (la propia obsesión)

Las más frecuentes son:

  • Comprobación: la persona tiende a realizar comprobaciones para evitar una desgracia o la comisión de errores (revisar el gas o los aparatos electrónicos, comprobar si se ha cerrado la puerta al salir, chequear el comportamiento realizado en la búsqueda de algún error, etc…)
  • Limpieza: la persona toma extremas medidas de seguridad para evitar la contaminación o desprenderse de ella (lavarse en exceso las manos; lavar la ropa, aunque no esté sucia; duchas frecuentes; limpiar la casa y objetos supuestamente contaminados; etc…)
  • Preguntar: la persona trata de contrastar con los demás, o con fuentes de información, la duda generada por la obsesión, en un intento por suprimir la ansiedad o la percepción de responsabilidad.
  • Rezar: de esta forma la persona intenta expiar las culpas generadas por pensamientos que considera inmorales.
  • Contar y/ repetir: la persona cuenta (recita, cuenta, repite, o se dice cosas de forma repetitiva) con el objetivo de quedarse más tranquilo ante la posibilidad de que ocurra un suceso temido.
  • Ordenar: con el objetivo de alcanzar una armonía que reduzca malestar o que, según ciertas reglas, eviten algún tipo de consecuencia.
  • Almacenar: la persona conserva y/o almacena objetos inservibles.

 

La persona con TOC, frecuentemente, teme perder el control y/o volverse loca, ¿es esto posible?

En ningún caso la persona que padece TOC va a llegar a hacer nada de lo que teme o va a volverse “loca”. Este es uno de los miedos más frecuentes en quienes padecen TOC y que, a la vez, retrasan la petición de ayuda.

TOC no es sinónimo de locura. La persona con TOC, por lo general, es consciente de lo exagerado y poco realista de sus obsesiones, pero no puede evitar pensar en ello.

 

¿Tiene tratamiento el TOC?

Rotundamente, SÍ.

El tratamiento psicológico se ha demostrado eficaz, sobre todo el de orientación cognitivo conductual. El proceso de terapia puede ser relativamente largo, pero muy efectivo.

En ocasiones, también se recurre al tratamiento farmacológico, generalmente con antidepresivos ISRS (Inhibidores Selectivos de la Recaptación de Serotonina) que no tienen apenas efectos secundarios de importancia.

Lo importante es PEDIR AYUDA, a un profesional, lo antes posible. De esta forma, el pronóstico es mejor y se evita la cronificación del problema.

 

 

Manuel Oliva Real

Psicólogo clínico

Colegiado Nº: M-10935