En esta entrada de blog encontrarás información sobre la presencia de preocupaciones en los menores, así como ansiedad en éstos. Los puntos que se tratarán son:

    • Qué es la ansiedad y cómo la experimentan los niños/as.
    • Cómo puedo detectar si mi hijo tiene ansiedad o se preocupa en exceso.
    • Cuáles son los motivos por los que mi hijo puede experimentar ansiedad.
    • En qué consisten las preocupaciones en los menores.
    • Cómo puedo ayudar a mi hijo si sé que tiene ansiedad o se preocupa en exceso.

Con frecuencia no tenemos muy claro el concepto de ansiedad o inquietud, y las causas por las que ésta aparece. Además de esto, tendemos a creer que los adultos son los únicos que la experimentan, cuando, realmente, en los niños/as también es frecuente, aunque en menor medida y con distintas manifestaciones.

La ansiedad es una reacción emocional que se produce ante una amenaza o peligro percibidos. Entre el 5% y el 10% de los niños presentan algún problema o ansiedad que le afecta al normal funcionamiento de su día a día.

Es posible que algunos niños se preocupen sólo cuando sus padres los dejan en la guardería y experimentan cierto “abandono” o, por otra parte, ante situaciones concretas como la oscuridad o a hablar en público. Sin embargo, también hay niños que se preocupan la mayor parte del tiempo por muchos aspectos de su día a día, lo cual puede derivar en aparición de nerviosismo, tensión o inquietud.

1.¿Cómo podemos detectarlo?

Tal y como se ha mencionado, con frecuencia los adultos conocemos la manera en la que experimentamos la ansiedad (aparición de nerviosismo, sudoración, aumento del ritmo cardíaco, presión en el pecho, entre otros). Sin embargo, en los menores es más complicado detectarlo puesto que tendemos a pensar que “siendo tan pequeño no puede tener ansiedad” o “por qué se va a preocupar con esa edad”. En los niños, a esto se le puede sumar la falta de la madurez necesaria para identificar estas sensaciones y, posteriormente, expresarlo.

La respuesta que pueden tener los niños es muy diferente dependiendo de la edad. En el caso de los niños más pequeños se manifiesta a través de irritabilidad, tristeza o llanto. En otras ocasiones, también puede ponerse de relieve sintomatología sin una causa orgánica aparente, como el dolor estomacal.

Por otro lado, podemos notar que buscan mucho más la aprobación de terceros, lo cual alivia leve y temporalmente su ansiedad o inquietud. Por su parte, es frecuente que tengan una mayor dificultad para relajarse o mantener la calma.

2.¿Cuáles son las causas?

Podemos hablar de múltiples causas de la aparición de preocupaciones en menores o ansiedad. Entre las más comunes se encuentran las siguientes:

  • Problemas familiares: los niños no son ajenos a los problemas que surgen en la familia y también son conscientes cuando ellos discuten o pelean.
  • Divorcio y separaciones: es generalmente doloroso y los niños pueden tener miedo a ser abandonados o suelen pensar que es culpa suya.
  • Muerte o enfermedad de algún familiar cercano: pueda hacer que un niño se preocupe mucho más por la salud de sus padres o por la de él mismo.
  • Experiencia traumática.
  • Problemas escolares .

 

3.¿Qué son realmente las preocupaciones?

Habitualmente nos suelen preocupar aspectos de nuestra vida porque nos gustaría que se desarrollaran de otra manera. A los niños les ocurre igual. Ellos pueden pensar y preocuparse por algunas cosas como “seguro que mañana suspendo el examen”, “y si lo que le he dicho a mi hermana mientras jugábamos le ha molestado”, etc.

Y en la mayoría de las ocasiones pensamos que podemos solucionar los problemas despreocupándonos de ellos. Pero realmente no es así.

Algunos de los pensamientos que aparecen son como una pequeña voz que nos dice lo que encontramos difícil, lo que nos agrada o desagrada…. Y a nuestros hijos les ocurrirá de la misma forma. Pueden recordar la última discusión que tuvo con su mejor amigo/a, cómo hizo aquel examen, y todo ello puede derivar en preocupaciones excesivas y/o síntomas de ansiedad. Pero, ¿y si pudiéramos ayudar a nuestros hijos/as a manejar la aparición de estos pensamientos?

 

4.¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos a manejar sus preocupaciones o ansiedad?

Si te estás preguntando si puedes ayudar a tu hijo a manejar estas preocupaciones o la inquietud que aparece ante ellas, la respuesta es SÍ.

Algunas de las técnicas que podemos emplear para manejar todas esas preocupaciones pueden ser las siguientes:

  • En primer lugar, es importante hablar con tu hijo de lo que es realmente la ansiedad. Entender lo que le está ocurriendo puede ayudarles a relajarse, porque comprenderán que es una respuesta normal de nuestro organismo que tiene una utilidad y, en este caso, es ayudarnos a enfrentar situaciones peligrosas.
  • En segundo lugar, podemos ayudarles en la práctica del mindfulness, puesto que tiene muchos beneficios para el manejo de pensamientos. El mindfulness o la atención plena ha resultado ser muy eficaz con los trastornos de ansiedad en niños y adolescentes. Por eso, te planteamos un pequeño ejercicio que puedes hacer cuando tu hijo se preocupe demasiado:

En primer lugar, es muy importante que tu hijo sea consciente de cuales son sus preocupaciones. A continuación, podemos indicarle que lleve su atención a su cabeza. Posteriormente, podemos ayudarle a que su atención baje por un hilo hasta llegar a su vientre. En su barriga no hay pensamientos, allí solo está su respiración. Dedícale un par de minutos a observar su respiración, que se de cuenta de cómo se infla y se deshincha el abdomen. Así, después, podemos seguir haciendo lo que estábamos haciendo en ese momento.

  • La caja de las preocupaciones: a algunos niños también le puede ayudar crear una caja de preocupaciones. En ella, van introduciendo en papelitos con las preocupaciones escritas que pueden tener a lo largo del día. Cuando llegue una hora, la abriremos y veremos si tiene sentido es preocupación, que podemos hacer o si simplemente tenemos que decirle que se largue.
  • ¡LÁRGATE!: puedes mostrarle a tu hijo como dirigirse a esa preocupación, que no le ayuda en nada y que le diga, con convencimiento; “¡Lárgate!” “¡No te creo!” “¡Déjame en paz!”
  • Respiración o relajación: como hemos mencionado en el presente artículo, las preocupaciones también pueden generar sintomatología ansiosa en los niños y adolescentes. Por este motivo, la relajación puede ser también útil para aliviar estos síntomas. Es importante que enseñes a tu hijo a respirar con el abdomen. Para ello, a continuación, te mostramos cuales son los pasos a decirle:
    1. En primer lugar, colócate en un lugar cómodo, sin que tu cuerpo tenga ninguna tensión.
    2. Coloca tu mano derecha en la tripa y tu mano izquierda en el pecho.
    3. Coge aire con la nariz y saca el abdomen hacia afuera como si estuvieses hinchando un globo. De este modo, notarás como tu mano derecha sube, al igual que tu mano izquierda.
    4. Aguanta la respiración un par de segundos
    5. Exhala el aire por la boca como si tuvieses una pajita y el aire sale muy lentamente.

Esperamos que esta información sobre la ansiedad y preocupaciones en niños te haya sido útil, así como las técnicas expuestas para el manejo de pensamientos o sintomatología de ansiedad. Si tienes alguna consulta, no dudes en ponerte en contacto con nosotros o con un profesional.

Alba M. García Rasero

Psicóloga General Sanitaria

N.º Col.: M-32464

 

Bibliografía

  • Orgilés, M., Méndez, X., Espada, J. P., Carballo, J. L., & Piqueras, J. A. (2012). Síntomas de trastornos de ansiedad en niños y adolescentes: Diferencias en función de la edad y el sexo en una muestra comunitaria.Revista de psiquiatría y salud mental5(2), 115-120.
  • Snel, E., (2017). Tranquilos y atentos como una rana. Kairós
  • Sociedad Española de Psiquiatría (2004). Preocupaciones y ansiedades: cómo ayudo al niño. Recuperado de: http://www.sepsiq.org/file/Royal/13_-PREOCUPACIONES%20Y%20ANSIEDADES.pdf
  • Tayeh, P., Agámez, P., & Chaskel, R. (2016). Trastornos de ansiedad en la infancia y la adolescencia. Precop SCP [Internet].