Resumen

El proceso de migración puede suponer un gran impacto psicológico en la persona desde el momento en el que decide cambiar su residencia. Sin embargo, la nueva etapa a la que se enfrenta también puede suponer muchos beneficios para el individuo, que se pueden ver reflejados en un mayor autoconocimiento y desarrollo personal. A lo largo de este post, te explicamos las dificultades que pueden surgir a lo largo del proceso, desde el momento previo a partir como el contacto con la nueva cultura. Además, te damos ciertos consejos para que la adaptación al nuevo contexto sea más fácil y que así puedas disfrutar más de esta oportunidad.

 

Índice

  1. ¿Qué supone mudarse al extranjero?
    • Beneficios que nos puede aportar el cambio de país.
    • Dificultades asociadas al proceso migratorio.
      • Tomar la decisión de cambiar de residencia
      • Despedida de nuestro lugar de origen
      • Incertidumbre acerca de nuestro futuro
      • Barreras lingüísticas
      • Dificultades burocráticas
      • Falta de red de apoyo
      • Pérdida de identidad
  2. Problemas psicológicos que pueden presentarse
    • Estrés de adaptación cultural
    • Choque cultural
    • Duelo migratorio
    • Síndrome de Ulises
  3. ¿Cómo me puedo sobreponer a estas dificultades?
    • Consejos para antes de partir
      • Tener una idea previa de la cultura antes de llegar
      • Aprender el idioma antes de ir
      • Planificar sin caer en unas altas expectativas
      • Ser conscientes de la motivación desde la cual cambiamos.
      • Despedirnos de una forma consciente
    • Pautas para la llegada
      • Mantener hábitos
      • Mantener nuestros intereses
      • Crear nuestra red social
      • Explorar nuestra identidad
      • Intentar no idealizar nuestro pasado
  4. ¿Qué hacer cuando nada de esto funciona?
    • ¿Cómo me puede ayudar la terapia psicológica?
    • ¿Cómo saber si acudir a terapia?
  5. Conclusión
  6. Bibliografía.

Introducción

A lo largo de los años, las migraciones han sido un proceso que ha acompañado a la humanidad. Éstas implican un cambio de residencia, que puede ser de país o incluso de continente, y tienden a darse en aquellos momentos en los que las personas buscan mejores oportunidades.

Este proceso suele acompañarse de nuevas metas vitales e ilusiones, sin embargo, el cambio puede suponer un gran impacto psicológico. Esto se debe a que este cambio de residencia implica un reajuste total del contexto de la persona, en el cual se lidia, asimismo, con un estresor tal como la incertidumbre.

1.¿Qué supone mudarse al extranjero?

1.1 Beneficios que nos puede aportar el cambio de país

Tomar la decisión de cambiar de lugar de residencia tiende a resultar difícil. Al evaluar la situación particular, se ponen en la balanza todas las ventajas y dificultades que pueda implicar el cambio. Y es en el momento en el cual consideramos que puede haber más ventajas que desventajas cuando decidimos cambiar.

El hecho de comenzar un nuevo periodo vital en un lugar distinto puede suponer nuevas oportunidades, las cuales permiten explorar los límites personales y las fortalezas. Todo esto nos lleva a un mayor autoconocimiento, y puede ser muy positivo para un mayor desarrollo personal. Además, dependiendo de la situación personal, esta nueva situación puede suponer una mejora en diferentes áreas vitales, como puede ser por ejemplo, la laboral.

1.2 Dificultades asociadas al proceso migratorio

Pese a que pueda suponer muchos beneficios, es común que se ocasionen ciertos desafíos asociados al cambio de residencia. Por otra parte, los desafíos relacionados con el cambio de residencia pueden variar en función de las particularidades del caso. Por ejemplo, no será lo mismo una persona que viaje sola a que viaje con su familia, o tener un trabajo asegurado a la llegada o no.

Si bien es cierto que cada persona vive este proceso de un modo particular, existen ciertas dificultades que tienden a ser comunes para todas las personas que deciden emigrar, y que se producen tanto al llegar al nuevo destino como antes de partir. A continuación, analizamos los principales obstáculos o retos que pueden darse:

 

1.2.1 Tomar la decisión de cambiar de residencia

Este es un proceso que puede resultar muy complejo. En algunas ocasiones se sabe cómo puede ser nuestro futuro de algún modo. Sin embargo, existen casos en los cuales se desconoce totalmente cómo podría ser nuestra vida, lo cual implica un alto grado de incertidumbre que suele conllevar un alto grado de estrés. Este es uno de los motivos por los cuales tomar o no la decisión de mudarse puede complicarse en mayor o menor medida.

Por otra parte, en algunas ocasiones la familia o nuestro entorno también forma parte de esta decisión. Llegar a acuerdos o encontrar el modo que consideremos más adecuado de actuar puede resultar complicado y producir en nosotros un alto nivel de conflicto y estrés.

1.2.2 Despedida de nuestro lugar de origen

Una vez la decisión ya se ha tomado se produce el primer reto: la despedida. La despedida implica no sólo despedirnos de las personas de nuestro entorno, que puede significar también nuestra familia, sino que también implica despedirnos de nuestro lugar, de nuestros hábitos, nuestra cultura…

La despedida supone un momento difícil, dado que suele implicar un alto nivel de tristeza. Asimismo, también supone el momento en el cual nuestra decisión se vuelve “real” y comenzamos a ver cómo nuestra nueva etapa comienza. En algunas ocasiones, esta despedida no se realiza por diversos motivos, como no poder ser posible por marchar antes de lo previsto, o a veces incluso por la propia dificultad que conlleva. En el caso de que la despedida no se realice de un modo consciente y apropiado, pueden darse complicaciones asociadas al duelo migratorio, del cual hablaremos más adelante.

 

1.2.3 Incertidumbre acerca de nuestro futuro

La incertidumbre acerca de nuestro futuro es un aspecto que suele estar presente a lo largo de nuestras vidas en general. A fin de mitigar el estrés que supone la incertidumbre, tendemos a anticipar, pensando que así tendremos la situación más controlada. Sin embargo, este tipo de anticipaciones tienden a aumentar la sintomatología ansiosa.

Asimismo, otros factores asociados con la incertidumbre sobre el futuro suelen ser unas altas expectativas de cambio y un gran miedo al fracaso. Es normal que una vez tomada la decisión de mudarse se perciban grandes oportunidades en nuestro futuro. Sin embargo, si estas no se cumplen en un corto periodo de tiempo puede surgir el miedo al fracaso, con pensamientos del tipo “he cambiado todo y no estoy consiguiendo nada”.

1.2.4 Barreras lingüísticas

En muchas ocasiones la persona se muda a un país en el cual se habla el mismo idioma, lo cual en cierto modo puede facilitar muchos aspectos, como la comunicación, la facilidad a crear una red de apoyo, etc. Sin embargo, el hecho de hablar el mismo idioma, no implica que no se perciba un choque cultural en el lenguaje. Las diferencias entre las expresiones o el humor varían de una cultura a otra, y esto tiende a suponer un impacto a la hora de comunicarnos.

Sin embargo, en otras ocasiones el cambio supone un cambio de idioma, lo cual implica lidiar con una gran dificultad de comunicación. Esta puede generar dificultades en diferentes áreas de la vida de la persona, como puede ser dificultades para realizar los trámites burocráticos, o para generar una red de apoyo social o en el ámbito laboral. Si estas áreas se ven dificultadas por el idioma, esto puede generar mucha impotencia y frustración.

1.2.5 Dificultades burocráticas

El cambio de residencia implica un cambio completo en la gestión administrativa. Esto puede suponer uno de los principales estresores para las personas que deciden comenzar una nueva etapa.

Ser capaces de aceptar esto es fundamental para una buena gestión de las dificultades que puedan estar asociadas. En algunos casos, el hecho de percibirlo como una fuente de mucho estrés produce que la persona posponga el momento de realizar los trámites, generando así mayor malestar a la larga.

1.2.6 Falta de red de apoyo

La red de apoyo constituye la red de relaciones sociales con las que cuenta el individuo. Esta es fundamental para el bienestar y el desarrollo personal, dado que la persona siente que forma parte de un grupo con intereses similares, con quienes puede compartir diferentes experiencias. Gracias a la red de apoyo podemos sobreponernos a diversas dificultades y encontrar un grupo de personas que satisfaga nuestras necesidades.

Encontrar una red de apoyo puede resultar difícil al llegar a un lugar nuevo, principalmente si el idioma es distinto, o si la cultura es muy distinta. El hecho de carecer de red de apoyo puede influir en los niveles de estrés de la persona.

1.2.7 Pérdida de identidad

La identidad se define como el conjunto de rasgos que posee una persona y que la caracteriza y diferencia de los demás. La identidad, por lo tanto, supone el autoconcepto de la persona, o cómo esta se define a sí misma.

Entre los aspectos fundamentales que componen esta identidad se encuentran los valores personales. Sin embargo, pese a que cada persona posea sus propios valores, muchos de ellos están influido por el contexto en el que vive. Por ello, es normal sentir cierta sensación de pérdida de la identidad cuando llevamos un tiempo fuera.

2. Problemas psicológicos que pueden presentarse

El comienzo de una nueva etapa en un nuevo lugar supone un reto para adaptarnos a las nuevas circunstancias. Ante esto, es normal que nuestro cuerpo sienta un elevado estrés o ansiedad. Sin embargo, si el estrés se mantiene de forma prolongada, puede suponer un gran impacto en la salud mental y física de la persona, pudiendo ocasionar problemas de índole psicológica como los que se muestran a continuación.

2.1 Estrés de adaptación cultural 

El comienzo de una etapa en un lugar distinto supone un reto para adaptarnos a las nuevas circunstancias. En este caso se produce un proceso denominado aculturación. La aculturación consiste en una reacción, tanto fisiológica como emocional, que surge en un nuevo entorno que es desconocido en cuanto a valores, costumbres y expectativas.

 

2.2 Choque cultural

El choque cultural hace referencia al impacto que puede sufrir una persona en un entorno cultural distinto. Generalmente la persona lo percibe tras haber vivido al menos unos meses en otro destino, y tiende a percibirse de un modo más notable cuanto más distintas son las normas sociales entre la sociedad de la cual proviene la persona y la actual.

El antropólogo Kalervo Oberg plantea este choque cultural como un proceso que se divide en 4 etapas:

  1. La luna de miel. En esta etapa las diferencias se perciben como positivas e incluso emocionantes. Esto implica una idealización de la nueva cultura, llegando incluso a considerar que es mejor qe nuestra cultura previa.
  2. Negociación. Esta segunda etapa implica darse cuenta de los aspectos que consideramos más negativos de la nueva cultura, o al menos somos conscientes de que nos cuesta lidiar con ellos. En este momento, se realiza una comparativa entre ambas culturas y se perciben principalmente diferencias catagoladas como negativas. Emociones como la irritabilidad, ansiedad o miedo suelen estar muy presentes en esta etapa. Asimismo, se comienzan a echar en falta aspectos de la cultura previa, como amigos, familia, etc.
  3. Ajuste. Conforme pasa el tiempo, la persona se adapta a las nuevas costumbres y es capaz de verlas de un modo objetivo. Esto no implica que le gusten o no, simplemente que sabe responder ante las dificultades.
  4. Adaptación. En esta última etapa se produce una asimilación de las nuevas rutinas de la cultura, por lo que no existen dificultades de adaptación. Algunos autores también denominan a esta etapa “biculturalismo”.

2.3 Duelo migratorio

El duelo migratorio es un tipo de elaboración de la pérdida que se produce cuando la persona emigra. Es probable que este duelo curse sin mayor complicación, sin embargo, existen ciertas circunstancias que pueden hacer que se convierta en patológico.

Este duelo muestra diversas diferencias con respecto a otros duelos. Entre estas particularidades destacan:

  • Duelo múltiple. No solo existe pérdida de un aspecto, sino de varios: familia, amigos, entorno, cultural, lengua, etc.
  • Duelo parcial. A diferencia de otro tipo de duelos, en este caso la pérdida no es irreversible.
  • Duelo recurrente. Se puede reactivar recurrentemente cada vez que se tiene contacto con el país de origen, o incluso con canciones, películas, etc.

2.4 Síndrome de Ulises

También conocido como síndrome del emigrante con estrés crónico y múltiple. Este síndrome implica un gran malestar a nivel emocional sufrido por aquellas personas que han emigrado bajo unas circunstancias extremas. En él se suele observar una sintomatología depresiva, ansiedad e incluso somatizaciones, tales como cefaleas.

Acorde a las palabras de Joseba Achotegui, psiquiatra, los estresores principales que afectan al desarrollo este síndrome son la soledad, el duelo migratorio, la lucha por la supervivencia y el miedo a los peligros que puedan surgir a lo largo del viaje que afecten a la integridad física.

 

3. ¿Cómo me puedo sobreponer a estas dificultades?

Pese a que la mayoría de estas dificultades sean parte normal del proceso, existen ciertas pautas para mitigar estos efectos. A continuación, te presentamos consejos propios de esta situación, que puedes tener en cuenta en el momento previo de llegar a tu destino y una vez llegas.

 

3.1 Consejos para antes de partir

3.1.1 Tener una idea previa de la cultura antes de llegar

Cuando todavía estamos en el lugar de origen nos puede servir ir conociendo un poco sobre lo que será nuestro siguiente pais de acogida. Además, esto nos dará seguridad sobre nuestro nuevo contexto, nos ayudará a planificarnos y a disminuir el nivel de incertidumbre.

Si los motivos para cambiar de país son relacionados con estudios o con un nuevo puesto de trabajo ya planificado, en algunas universidades o empresas cuentan con cursos que explican la cultura local y que pueden ser de gran utilidad.

3.1.2 Aprender el idioma antes de ir

Aprender el idioma, en la medida de lo posible, antes de ir facilitará muchos aspectos de adaptación. De este modo, podremos paliar la barrera lingüística y nos servirá facilitar la creación de una red de apoyo o la agilización de los trámites burocráticos o de búsqueda de empleo.

3.1.3 Planificar sin caer en unas altas expectativas

EL hecho de planificar nos servirá como una guía de actuación. Sin embargo, en ocasiones realizamos una planificación con unos objetivos muy difíciles de conseguir a corto plazo, o, en definitiva, poco realistas. Te aconsejamos que flexibilices tus objetivos y que los replantees acorde a la situación real, a fin de prevenir la frustración.

Por otra parte, es importante mirar hacia el futuro en la medida en la que nos permite planificar. Sin embargo, en ocasiones tendemos a mirar al futuro anticipando posibles situaciones que pueden tildarse de catastrofistas. En estos casos, intentar vivir en el momento presente puede ayudar a manejar a situación y de este modo, el estrés. A continuación, te dejamos un vídeo en caso de que te interese conocer más acerca de cómo vivir en el momento presente.

3.1.4 Ser conscientes de la motivación desde la cual cambiamos.

La actitud con la que abandonamos el país de origen determina, en cierto modo, como será la llegada. Es fundamental replantearse los motivos por los cuales decidimos cambiar e intentar verlo desde la perspectiva de un nuevo reto para nuestro futuro, en lugar de dejar nuestro país con una sensación de fracaso o de derrota.

3.1.5 Despedirnos de una forma consciente.

Pese a que la despedida de nuestro lugar de origen, como de las personas resulte difícil, es recomendable realizar una despedida consciente de estos aspectos, a fin de facilitar el duelo migratorio.

3.2 Pautas para la llegada

3.2.1 Mantener hábitos

Los hábitos nos ayudan a mantener una rutina, que para nuestro organismo se traduce en orden. Esto permite que la adaptación al nuevo contexto sea más sencilla, dado que los niveles de estrés se reducen.

Para saber como mantener tus hábitos, haz click aquí. 

Además, aspectos como un buen mantenimiento en la rutina del sueño , o de ejercicio físico , pueden aportar mayor bienestar a tu llegada.

 

 

3.2.2 Mantener nuestros intereses

Dedicar un tiempo a nuestros intereses o hobbies puede suponer un momento my gratificante y de bienestar fundamental de mantener en los momentos donde la adaptación se dificulta. Ademas, podemos intentar buscar nuevos espacios donde mantener nuestros intereses en nuestro nuevo contexto.

3.2.3 Crear nuestra red social

Tal y como hemos comentado, la red social constituye un aspecto importante para el cambio. Tener personas en nuestro entorno con quien podamos expresarnos, o con quienes compartir intereses o experiencias es fundamental para el bienestar y el desarrollo personal.

Sin embargo, en algunas ocasiones puede resultar dificil conocer personas, principalmente si no se habla la misma lengua. En estos casos, puede ser de gran ayuda intentar buscar asociaciones de personas de nuestro país de origen, de este modo podremos alimentar nuestro sentimiento de pertenencia, expresar nuestras emociones en nuestro idioma, sentirnos comprendidos, preservar nuestra identidad, y puede incluso servir como guía para la realización de trámites burocráticos.

De todas formas, pese a que conocer a personas de nuestro país de origen pueda ser muy positivo, también es recomendable intentar conocer a personas locales, con las cuales poder conocer más de la nueva cultura y poder vivir completamente la experiencia.

3.2.4 Explorar nuestra identidad

La llegada a un nuevo lugar supone un reto en general, y puede servirnos como una gran ocasión para conocernos en profundidad, explorar nuestras fortalezas o incluso “reinventarnos”.

3.2.5 Intentar no idealizar nuestro pasado

Cuando llevamos unos meses en nuestro nuevo destino es el momento en el cual empezamos a echar de menos nuestra sociedad previa. En estos casos, tendemos a sentir nostalgia y a idealizar la situación que vivíamos antes. Este sentimiento provoca que vivamos en cierto modo “anclados” a nuestro pasado. Puede ser bueno intentar encontrar un equilibrio entre los buenos recuerdos de nuestro pasado, pero sin que esto nos impida explorar nuestro presente, el cual hemos elegido como la nueva etapa de nuestras vidas.

4. ¿Qué hacer cuando nada de esto funciona?

Probablemente haya llegado un momento en el cual las dificultades para adaptarse se hacen cada vez más notables o duraderas en el tiempo y te gustaría encontrar una solución. La terapia psicológica puede ser de gran ayuda en los casos en los que existen dificultades de adaptación.

4.1 ¿Cómo me puede ayudar la terapia psicológica?

En lo referente al proceso de emigración, podemos ayudarte con aspectos tales como:

  • Toma de decisión sobre partir o no.
  • Manejo de la incertidumbre.
  • Proceso de duelo migratorio.
  • Manejo del estrés, ansiedad, irritabilidad o sintomatología depresiva.
  • Habilidades sociales para crear una red de apoyo.
  • Replanteamiento de la identidad.
  • Creación de objetivos realistas.
  • Prevención de la frustración.

4.2 ¿Cómo saber si acudir a terapia?

Acudir a terapia te podrá ayudar en los casos donde consideres difícil el proceso y quieras encontrar la ayuda que te puede proporcionar. Además, en nuestro centro, contamos con profesionales con experiencia en casos de dificultades de adaptación cultural.

Por otra parte, no importa tu país de origen o de destino, o la lengua que hables. Dado que queremos facilitar el proceso en la medida de lo posible, ofrecemos la posibilidad de realizar las sesiones online  y en inglés.

5. Conclusión

En definitiva, emigrar puede suponer una mejora de oportunidades y un gran desarrollo personal. Sin embargo, a lo largo de este proceso, se presentan diferentes desafíos que pueden mantenerse en el tiempo o que pueden tener una gran intensidad. Intentar afrontar la situación y buscar soluciones puede ayudarnos a que el proceso de adaptación sea más sencillo y a disfrutar más de la nueva etapa.

6. Bibliografía

Achotegui, J. (2009). Migración y salud mental. El síndrome del inmigrante con estrés crónico y múltiple (síndrome de Ulises). Zerbitzuan: Gizarte zerbitzuetarako aldizkaria= Revista de servicios sociales, (46), 163-171.

Laura Baliña Cortiñas 

Psicóloga General Sanitaria

M- 34670