¿Qué son?

Actualmente, existe menos de un 2% del alumnado identificado como altas capacidades. Un dato preocupante fruto de la falta de información de padres, profesores y profesionales.

Se puede hablar de muchas definiciones de superdotación, dependiendo del enfoque, aunque en 1972, la Oficina de Educación de Estados Unidos ofreció una definición de superdotación con el objetivo de unificar en una sola los distintos criterios existentes:

“Los niños superdotados y talentosos son aquellos sujetos, identificados por profesionales cualificados, por su alto rendimiento y altas habilidades. Son individuos que requieren programas educativos diferenciales y/o servicios especiales, no proporcionados por los programas regulares para contribuir a su alto rendimiento en la sociedad” (Marland, 1972)

Asimismo, el término de superdotación puede estar relacionado con otros términos similares que debemos de diferenciar (Acereda, 2010):

Talento: este término hace referencia a una capacidad específica de la persona en una determinada habilidad cognitiva o conductual. Podemos distinguir entre sujetos con talento en las variables “inteligencia general”, “creatividad”, liderazgo, aptitudes académicas específicas, aptitudes psicomotrices y aptitudes artísticas.

Maduración precoz: hace referencia a un desarrollo más rápido del niño comparado con otros niños de su edad. A diferencia del niño superdotado, el niño con una madurez precoz acabará igualándose con sus compañeros, mientras que el niño superdotado no.

Modelo de los Tres Anillos de la superdotación (Renzulli, 1990,1994)

Según la teoría de Renzulli, el superdotado es aquella persona que posee las siguientes características: una capacidad intelectual superior a la media, creatividad e implicación de la tarea. Con otras palabras, diríamos que es una persona que hace un buen uso de la información y que presenta una alta originalidad, pensamiento divergente y con la suficiente motivación como para materializar su potencial.

Esta concepción que señala Renzulli resulta muy útil para los profesores a la hora de identificar a un niño superdotado. No obstante, los evaluadores y profesores deben tener mucha cautela a la hora de determinar la implicación a la tarea, ya que, en muchas ocasiones el alumno puede pasar desapercibido. Por ello, aunque no demuestre unos resultados escolares tan elevados como cabría esperar por sus altas capacidades intelectuales, no se ha de desestimar como posible superdotado.

La Identificación de los alumnos con altas capacidades

Es evidente el valor y la importancia de la identificación y evaluación del alumnado con altas capacidades.

Muchas personas todavía creen en una puntuación mágica de CI, en algo así como un número único y singular que sería el indicador exclusivo y definitivo de la capacidad mental de una persona.

La evaluación de las altas capacidades debe incluir medidas de diferentes constructos en función de cómo definamos y conceptualicemos las altas capacidades y de cómo se desarrolla el talento extraordinario a lo largo de la vida.

No existe un protocolo único de evaluación para diagnosticar a las altas capacidades, pero el más adecuado debe incluir: la capacidad intelectual, los intereses del alumno, su motivación, autorregulación, pasión por aprender, tolerancia a la frustración y nivel de confort a la hora de afrontar retos desafiantes y competitivos.

Es muy importante la detección precoz entre los 3 y 12 años, aunque para hacer un diagnóstico fiable la edad mínima es a los 6 años debido a que el cerebro ha alcanzado una mínima madurez para valorar todas las capacidades mencionadas anteriormente. No obstante, de modo similar a los procedimientos que se utilizan en la mayoría de los deportes de élite y en los procesos de selección para acceder a programas artísticos o musicales, los alumnos con altas capacidades deberían ser reevaluados al menos cada dos años para demostrar un nivel de rendimiento continuo y creciente a la hora de afrontar retos o desafíos académicos cada vez más complejos y exigentes.

Los objetivos de la identificación de alumnos con AACC son los siguientes:

  • Reconocer y atender a aquellos alumnos con aptitudes excepcionales y con potencial para ser excelentes, que de forma habitual necesitan programas educativos específico o recursos no disponibles en las aulas ordinarias.
  • Obtener datos para la admisión en programas específicos para el desarrollo del talento
  • Comprender las fortalezas y debilidades de un niño excepcionalmente brillante o determinar el grado de su capacidad.
  • Evaluar el crecimiento en áreas como la creatividad o el pensamiento crítico con las implicaciones que ello conlleva respecto a las adaptaciones curriculares, modificación del currículo o evaluación del propio programa
  • Ayudar al diagnóstico de alumnos con posible doble excepcionalidad
  • Discernir qué factores pueden contribuir potencialmente al bajo rendimiento o la baja motivación
  • Proporcionar información a los padres que han optado por la educación en el hogar
  • Determinar el grado o curso adecuado para un determinado alumno, y ayudar en la toma de decisiones relacionada con el proceso de aceleración curricular.

¿Cuáles son las características del alumnado con altas capacidades?

El alumnado con altas capacidades presenta una serie de características evolutivas en diferentes dominios. No obstante, cada niño es diferente, por lo que no todos los niños manifiestan todas las características del mismo modo y tiempo. Así, las características generales del alumnado con altas capacidades son:

  • Nivel de alerta inusual, tanto a edades tempranas como en la infancia
  • Ritmo de aprendizaje rápido: son capaces de asociar y relacionar ideas de manera rápida
  • Retienen mucha información y tienen una memoria excelente
  • Vocabulario inusualmente amplio: hacen uso de estructuras oracionales complejas para su edad
  • Comprensión avanzada de los matices de las palabras, las metáforas y las ideas abstractas
  • Les gusta resolver problemas que involucren números, puzzles o acertijos
  • En gran parte autodidactas, pueden leer y escribir en edad preescolar
  • Inusual profundidad y sensibilidad emociona: presentan sentimientos y reacciones intensos; son muy sensibles
  • Pensamiento abstracto, complejo, lógico e intuitivo
  • El idealismo y el sentido de la justicia aparecen a una edad temprana
  • Gran preocupación por temas sociales y políticos, así como por las injusticias
  • Atención más prolongada, persistencia en la tarea y concentración intensa
  • Ensimismados y preocupados por sus propios pensamientos, sueñan despiertos.
  • Impacientes consigo mismos y con las incapacidades, torpezas o lentitud de los demás
  • Capacidad para aprender habilidades básicas más rápidamente y con menos práctica
  • Hacen preguntas sagaces y de indagación, van más allá de lo que se les enseñan.
  • Amplio abanico de intereses, aunque en ocasiones tienen un interés extremo en una sola área.
  • Alto grado de curiosidad: plantean preguntas constantemente y de manera ilimitada
  • Interés por experimentar y hacer las cosas de manera diferente
  • Tendencia a relacionar las ideas o las cosas de manera inusual, poco corriente o que no es obvia
  • Sentido del humor agudo e inusual, sobre todo con juegos de palabras
  • Deseo de organizar cosas o personas a través de juegos complejos u otros esquemas
  • Compañeros imaginarios (educación infantil), imaginación vívida.

 

Respuesta educativa

Una vez que ya hemos concretado y definido los conceptos relacionados con las altas capacidades, el siguiente paso sería precisar las medidas de una respuesta adecuada a los niños de Altas Capacidades.

Los objetivos básicos que se deben plantear son los siguientes:

  • Posibilitar la adquisición y el empleo de técnicas de estudio acordes con sus posibilidades, ofreciendo herramientas de trabajo abiertas y dirigidas a sus intereses.
  • Estimular la creatividad fomentando diferentes soluciones o distintos enfoques para un problema.
  • Crear unos hábitos de trabajo para educar en los valores de esfuerzo y constancia en la tarea.
  • Ofrecer la posibilidad de manejar diversas fuentes de información para así fomentar en cada niño su propio ritmo de estudio.
  • Posibilitar la interacción entre compañeros para así desarrollar las habilidades interpersonales de los niños.

En conclusión, podemos decir que aún es difícil la identificación de niños con altas capacidades. Por este motivo, es nuestra obligación difundir información fiable y precisa a padres, profesores y a diferentes profesionales que trabajen con este colectivo.

 

 

 

Bibliografía

Acereda, A. (2010). Niños superdotados. Madrid: Pirámide.

El mundo del superdotado . (2018). Obtenido de Informe Nacional sobre la educación de los superdotados 2018: https://www.elmundodelsuperdotado.com/informe-educacion-superdotados/

Pfeiffer, S. I. (2017). Identificación y evaluación del alumnado con altas capaciades. UNIR Editoral

Sidney P. Marland, “Education of the gifted and talented”, remitido al Congreso de los EE.UU. en agosto de 1971.

 

 

Alba Mª García Rasero

Psicóloga General Sanitaria/Neuropsicóloga Clínica

M-32464